
eminentis fortunae comes invidia
No es tan difícil de entender.
El carácter principal de todos los seres humanos, antes que el egoismo, es la envidia. No soportan la suerte de los demás, aunque la fortuna propia sea considerable, y se niegan a reconocer a nadie como superior.
Cuando la gente pierde no reconoce que hay quien les gana. Dicen "he jugado mal", "me falta experiencia", "no tengo todavía suficiente memoria" o "soy muy despistado". Cualquier cosa menos reconocer la mayor capacidad de otro.
Todo el mundo cree que llegaría a ser Kaspárov con tiempo y suficiente entrenamiento algún día
Todo el mundo se cree genial, todos se ven nacido para gobernar.
Y las bajezas más lamentables tienden a ser explicadas de manera similar, bien en clave "nadie me dio una oportunidad" o "todo el mundo hace lo mismo".
servido por n
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panis non conficitur sine farina
James Bond es capaz de "echar un polvo" habiendo puesto, minutos antes, una bomba en una embajada o consulado llenos de gente... ¿Dónde se ha dejado la conciencia?. ¿Sabe para quién trabaja?. ¿Sabe por qué vive?.
Hasta hace poco estaba de moda reivindicar a Leni Riefenstahl, la documentalista que sirvió de propagandista audiovisual del régimen hitleriano. Su rehabilitación se hizo en razón de su longevidad, ser submarinista, realizadora, antropóloga, etc y sobre todo, debido a su condición de mujer, lo cual al parecer es incompatible con ser un agente de la maldad. Hoy en día está absolutamente prohibido hablar mal de los judíos, las mujeres y los homosexuales. A pesar de que todo el mundo reconoce que hay hojosdelagranputa en todas partes, hablar mal de los judíos, las mujeres o los homosexuales en público es el nuevo tabú. Ahí tenemos a Cela, quien al final de su vida aprendió a escribir realmente bien; bastaron cuatro salidas contra el maricón de Lorca y su affaire con la Marina mercante para desacreditarlo totalmente. Y de Leni Riefenstahl nos encontramos una mañana viendo como los medios hablaban superbien de su vida y de pasada, muy de pasada, de los tiempos en los que servía al mal (o mejor dicho al MAL que lo era tanto que no hay un sustantivo en el que quepa)
Y si el cine de la Rifensthal exponía en clave amable las bondades de la dictadura de los mil años y ocultaba cuanto tuviera que ver con la maquinaria del MAL... ¿por qué habríamos de creer que el cine del siglo XX y del XXI no ha tenido como objeto un lavado de cerebro similar?. ¿Por qué no entender que ese género de obra de "usar y tirar" se realiza con miras a conformar los gustos de la población de un modo en que en su conjunto sea dominable?.
A finales del siglo XIX, la población obrera salía en masa a manifestarse con objeto de obtener reformas laborales sustantivas. Eran manifas de millones de personas que no estaban allí protestando por la contaminación de los calamares sino por sí mismos, para reclamar mejores condiciones de vida y partiipación política. Un siglo después, la mayoría de los proles, que no tienen siquiera conciencia de serlo, se encuentran todos en casita viendo la caja tonta, haciendo zapping y absolutamente conformes con sus vidas tras ver en los relity-shows que pueblan nuestras pantallas que los ricos también lloran. Viendo a cuatro gilipollas hablar de lo que a nadie interesa se sienten ya mejor: "nuestra vida no es tan mala del todo, ni tan diferente". Y es bien fácil tener una vida d mierda en nuestros días. El fenómeno del botellón y la promiscuidad sexual actual no tiene como objeto hacer más libres a los individuos, sino más atontados. Un tipo dopado es un tipo que o deja de pensar o está en vías de dejar. Y una follatriz, antes o después se hará la ilu de una vida convencional y terminará con una tripa de más. Y un bombo más una hipoteca significa una vida paralizada en la adolescencia hasta los 50 años. O sea que, un resbalón, pisas esa mina antipersonal y te despiertas como Rip Van Winkle cuando ya ha finalizado tu vida útil
Un medio de lavado de cerebro sólo queda obsoleto cuando aparece otro.
No somos más listos que nuestros ancestros. Probablemente lo seamos menos pues aquellos no creían en la idea de progreso. El origen de la novela griega no nace per accidens. Es expresión de un mecanismo de control del pensamiento que los estilos literarios previos no conseguían. Se trata de una jugada política. Su nacimiento cabe encontrarlo en los arquetipos de Nueva Comedia de Menandro que siguen apareciendo ininterrumpidamente hasta las realizaciones de Hollywood. No deja de ser destacable que después de Platón y Aristóteles el pensamiento deliberativo entrara en barrena justo en tiempos de la aparición de la Nueva Comedia. Que casualidad. El abrupto ocaso de la deliberación ocurre con la emergencia de los cabareteros de la época. A lo mejor resulta que a quienes mandan no le sgusta que la gente piense y, menos todavía, que piensen en decidir en todo aquello que afecta a sus vidas (comenzando por la organización laboral y política).
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panem et circus
Voy a tratar de dar una reinterpretación de las novelas de la Antigüedad a través de la teoría de la conspiración. Me importa poco si tal teoría es correcta o no. A falta de un paradigma para poder acercarnos a un género de producción tan difuso y carente de sustancia, es positivo atender a la función social que desempeñan en nuestro mundo ese tipo de género literario y asumir que no somos realmente más listos que nuestros antepasados.
En lugar de reinterpretar la Antigüedad a través de nuestro punto de vista, me propongo hacer casi lo contrario, dado que mi cultura en cuestión de novelas y de películas es apenas inexistente (pues siempre me han parecido series de tonterías infantiles)
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